Charlotte’s Web se enfrenta a una demanda colectiva por comercializar indebidamente productos de CBD

Hemos escrito mucho sobre el CBD y los innumerables problemas que enfrentan los fabricantes de comestibles de cannabis. Puede leer más sobre este tema en los siguientes artículos:

Y ahora, además de los problemas jurídico-normativos a los que se enfrentan muchas empresas en el negocio del CBD, Charlotte’s Web Holdings Inc. e Infinite Product Co. han recibido demandas colectivas de los consumidores en California alegando que los productos fabricados por ambas compañías violan las regulaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y, por lo tanto, violan las leyes estatales californianas.

Según las acusaciones, los productos de CBD de Charlotte’s Web están etiquetados como suplementos alimenticios, lo que, conforme a la FDA, no está permitido:

Basándonos en la evidencia disponible, la FDA ha concluido que los productos con THC y CBD están excluidos de la definición de suplemento alimenticio de acuerdo con la sección 201 (ff) (3) (B) de la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos de Estados Unidos (FDCA) [21 U.S.C. § 321 (ff) (3) (B)]. Conforme a esa disposición, si una sustancia (como THC o CBD) es un ingrediente activo en un producto farmacéutico que ha sido aprobado bajo las directrices de la sección 505 de la Ley FDCA [21 U.S.C. § 355], o ha sido autorizado para ser investigado como un nuevo medicamento para el cual se han establecido investigaciones clínicas sustanciales, las cuales se han hecho públicas, entonces los productos que contienen dicha sustancia estarían excluidos de la definición de suplemento alimenticio».

Como ya hemos expuesto anteriormente, la FDA ha declarado explícitamente que no es legal en el comercio interestatal vender un alimento (incluido cualquier alimento o pienso para animales) al que se le haya añadido THC o CBD.

La demanda contra Infinite Product Co. es un poco diferente, ya que está dirigida a los productos vendidos por la empresa, que incluyen afirmaciones publicitarias donde se dice que «el CBD puede aliviar algunos síntomas del autismo, que se ha descubierto que los cannabinoides inhiben el crecimiento de las células cancerosas y que, debido a la adicción a los opiáceos y los síntomas dolorosos de la abstinencia, la gente ha pasado a usar CBD».

La FDA ha emitido distintas declaraciones donde establece que «[vender] productos no aprobados, acompañados de afirmaciones terapéuticas sin fundamento, como las afirmaciones de que los productos de CBD pueden tratar enfermedades y afecciones graves, puede poner en riesgo a pacientes y consumidores que pospongan una atención médica importante». También observó que “[l]a FDA ha enviado previamente cartas de advertencia a otras empresas que venden ilegalmente productos de CBD que afirman prevenir, diagnosticar, tratar o curar enfermedades graves, como el cáncer. Algunos de estos productos fueron más allá, e incumplieron la FDCA al ser comercializados como suplementos alimenticios o porque los alimentos incluían CBD».

En este caso, ambas demandas incluyen denuncias por violaciones a la Ley de Competencia Desleal de California, las leyes de publicidad engañosa de California, la Ley de Remedios Legales del Consumidor de California (CLRA), el incumplimiento de garantías expresas e implícitas y las leyes de sentencias declarativas del estado.

Lo verdaderamente desafortunado es que estas demandas no son una sorpresa. Se ha reconocido ampliamente que no existe un marco regulatorio uniforme para garantizar que los consumidores de productos de CBD realmente consuman lo que piensan que están consumiendo. Recientemente Leafly publicó un informe que muestra que si bien la mayoría de los 47 productos de CBD que compraron y probaron contenían algo de CBD, la mayoría de ellos no contenía la cantidad de CBD prometida en la etiqueta. Los datos de Leafly se desglosaron de la siguiente manera:

  • El 51% de los productos (24 de 47) presentaron el CBD prometido dentro del 20% de la dosis indicada en la etiqueta;
  • El 23% de los productos (11 de 47) presentaron algo de CBD, pero menos del 80% de la dosis prometida en la etiqueta;
  • El 15% de los productos (7 de 47) presentaron más del 120% del CBD prometido;
  • El 11% de los productos (5 de 47) no presentaron nada de CBD.

Estos resultados deben ser extremadamente preocupantes tanto para los consumidores, que pueden perder confianza en la naturaleza de los productos que compran, como para los proveedores, que se exponen a demandas por responsabilidad civil por productos como las presentadas contra Charlotte’s Web Holdings e Infinite Product. Esperamos que este sea solo el comienzo respecto a las demandas contra las empresas de CBD, y recomendamos que los operadores hablen con sus abogados sobre las prácticas de etiquetado, comercialización y publicidad antes de convertirse en el próximo objetivo.