Servicios bancarios en EE. UU. para empresas extranjeras

International Company Do Banking in the U.S.

Determinar la mejor manera de obtener servicios bancarios en Estados Unidos puede representar un reto para muchas empresas foráneas. En este artículo, ofrecemos una introducción al sistema bancario estadounidense.

En términos generales, existen en el país tres categorías de banco comercial. En primer lugar, están los grandes bancos de alcance nacional (e incluso internacional) como Chase, Wells Fargo y Bank of America. Para ofrecer una idea del tamaño de estas instituciones, Wells Fargo tiene unas 8 mil sucursales. De escala más reducida son los que podemos denominar bancos regionales. Un ejemplo de ellos es la filial estadounidense del Banco Santander, la cual cuenta con unas 650 sucursales en ocho estados nororientales. Finalmente, están las denominadas cooperativas de crédito (credit unions), que suelen tener un enfoque más reducido. Por ejemplo, BECU es una cooperativa basada en el área de Seattle, cuyo propósito original era ofrecer servicios de banca a los empleados de Boeing. Hoy día es una de las cooperativas más grandes de la nación, pero aun así solo tiene 50 sucursales en dos estados (en los que Boeing cuenta con facilidades).

Los grandes bancos nacionales disfrutan de reconocimiento a lo largo y ancho del país. En algunos casos cuentan con una presencia en el exterior. Sin embargo, no por ello son siempre la mejor opción para las empresas extranjeras. Esto en parte tiene que ver con la debida diligencia y el proceso de KYC (know your client o «conozca a su cliente») que llevan a cabo los bancos. Por un lado estos bancos cuentas con más recursos para llevar a cabo sus investigaciones. A la misma vez, dada su extensa clientela pueden darse el lujo de ser menos flexibles a la hora de aceptar nuevos clientes, sobre todo aquellos que no cuentan con vínculos firmes a Estados Unidos.

En cambio, para un banco más pequeño el valor añadido de cada nuevo cliente puede ser proporcionalmente mayor. Esto a su vez le permite a su gerencia justificar una mayor inversión de tiempo a la hora de cerciorarse de la confiabilidad de un potencial cliente. Esta misma perspectiva puede también llevar al banco a enfatizar el buen servicio al cliente como una de sus bazas.

Desafortunadamente, estos bancos suelen tener menos roce internacional. Por más que sus oficiales estén dispuestos a ser flexibles, puede que sencillamente no tengan los recursos para revisar documentos en otros idiomas y confirmar información en otros países. De igual manera, puede que sus sistemas no estén habilitados para realizar ciertas operaciones internacionales.

Dicho esto, no se debe asumir que todos los bancos pequeños carecen de experiencia internacional. Un pequeño banco en el Barrio Chino de Nueva York no tendrá problema alguna transfiriendo fondos a una cuenta en China, pero la misma operación puede presentar un gran reto para un banco de tamaño similar en una pequeña ciudad de Tenesí.

Bajo ciertas circunstancias, los bancos internacionales como HSBC pueden ser una buena opción para las empresas extranjeras que precisan de servicios en Estados Unidos. Por ejemplo, un banco que cuenta con una fuerte presencia en Asia estará mejor situado para llevar a cabo el KYC respecto a una empresa con sede en Asia, aun cuando la cuenta bancaria estará sita en Estados Unidos.

Recientemente hablamos con un representante de HSBC en los Estados Unidos, quien confirmó que su banco requiere el establecimiento de una filial estadounidense, tanto para abrir una cuenta bancaria en Estados Unidos desde el exterior, como para recibir pagos destinados a una cuenta en el exterior mediante una sucursal en Estados Unidos. Para un banco puede ser suficiente el que la empresa foránea se registre con las autoridades pertinentes para hacer negocios en EE. UU., sin necesidad de incorporar una filial separada. Sin embargo, la decisión respecto a la estructura corporativa a emplearse puede tener implicaciones fiscales, las cuales deben considerarse de antemano.

Algunas empresas tan solo necesitan una cuenta bancaria en Estados Unidos para aceptar pagos, sin intención de establecer una presencia en el país. En estos casos, un banco en el exterior puede ofrecer el uso de un número de cuenta en Estados Unidos para ser utilizada por pagadores en este país. Una vez realizado el pago, el banco remitirá el monto a una cuenta en el extranjero.

Por supuesto, en algunas circunstancias, las empresas extranjeras pueden aceptar pagos por tarjetas de crédito, evitando así la necesidad de abrir una cuenta bancaria. Algunos estados permiten el cobro de tasas sobre estas transacciones, lo cual les permite a las empresas reducir los gastos asociados al uso de una red de tarjetas de crédito.

En fin, a la hora de hacer negocios en Estados Unidos, las empresas del exterior cuentan diversas opciones para atender sus necesidades bancarias.

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